"Un habla filosófica irónica y entretenida"

Posted by Proyecto 17grises on 8:45 with No comments
Por Ariana Perez Artaso (para Siamesa)

Pareciera ser que dentro de la construcción-producto a la que llamamos “nuestra actualidad”, la realidad, y todo el sistema de sus objetos, pasa por los mass-media a tanta velocidad que el mundo se asemeja a un destello en la pantalla; de forma escrita, en imágenes y con sus sonidos, corrientes incontenibles de información desbordan nuestros diques.
¡Cuidado! corremos el riesgo de volvemos “obesos informacionales” o “anoréxicos intelectuales”, ciegos espectadores que pueden caer en la falaz certeza de que lo que no pasa por los medios de comunicación que nos sub o sobre alimentan, simplemente no existe: la realidad que nos transmiten y “nos venden los multimedios, es un algo construido por quién sabe quién, en qué lugar, en qué momento: la realidad de los mass-media está fabricada siempre por un anónimo”.
Dentro de este contexto que bien describe Guillermo Goicochea en su Gramática de los Medios, nos encontraríamos en la necesidad de inventarnos un nuevo modo de organización y reducción total: el pensamiento tecnológico, que lleva como fórmula esencial, prejuiciosa y peligrosa, la ecuación PROGRESO=TECNOLOGÍA.
En un mundo (neoliberal y tecnologizado) en el que se nos promete que nuestro bienestar podrá ser comparado con tarjeta de crédito, se nos impone pensar siempre en-presente. Con esto, Goicochea nos está alertando sobre una de las praxis favoritas de los mass-media; originar y mantener la confusión entre actualidad y realidad –categorías que responden, en alguna medida, a lo que percibimos como presente-. Y así caemos en la trampa: no es lo mismo pensar en-presente que pensar el-presente, y esta resulta una tarea urgente para entender aquello que nos rodea y envuelve.
A lo largo de su Gramática, este bahiense nos despliega, en un habla filosófica accesible, irónica y entretenida, una mirada sobre nuestra contemporaneidad. “Ahora es todo horrorosamente visible, audible, tocable y fácilmente olvidable e inoxidable” –dice- en un mundo cuyas ciudades son invadidas por una incalculable cantidad de cables, fibras ópticas, señales de frecuencia, comunicaciones satelitales, GPS, señales de telefonía celular, etc, etc. Un mundo en el que nos alcanzaría con el tener o parecer –y ser vistos- más que con ser, acarreando patologías y malestares que se renuevan, sostienen y perduran a nivel planetario.
Pensar la cultura -la propia y la ajena- el tiempo, el devenir de lo real y (o en) lo virtual, en relación con la técnica y las tecnologías, examinando sus efectos e incidencias, es una exigencia que se nos impone a lo largo de este libro.
Así, el autor argumenta que los mass-media hicieron de nosotros y del mundo el reino de lo re-invertido: las pantallas llevaron a escena “nuestras zonas más oscuras al lugar del puro espectáculo, a la publicidad, al público, a lo otro”, por lo que debemos estar atentos, entre otras muchas cosas, a lo que se calla, pues lo que ocultan y omiten los medios es lo verdaderamente desestabilizador.
Una de las salidas que nos sugiere es la de una lectura crítico-deconstructiva de los mass-media, “como un deber más de ciudadano (como lo es el voto) como un intento por captar y entender la gramática de los mass-media” donde hoy reposa el tema que anuda a la filosofía, la literatura y la ética con la política.
Acorde al tema que trata, Gramática de los Medios es un texto que puede ser leído en cualquier orden, permitiéndole al lector hacer una especie de zapping de lectura. En cada uno de sus canales, un pequeño ensayo; reflexiones que recorren nuestro presente plagado de cosas, cuerpos y hechos históricos vueltos pulsos electrónicos que atraen nuestra mirada. Guillermo Goicochea nos insta a tratar de ver mejor, a analizar críticamente lo que vemos, leemos y escuchamos para no quedar atrapados en una articulación “políticamente correcta” desde la óptica mediática, liberarnos de su totalitario manipuleo que nos dicta qué es lo que debemos o no ver. Y todo esto para entender, finalmente, cómo se articulan y regulan los lenguajes, esta nueva gramática en la que están escritos los mass-media.

La reseña completa aquí
Reacciones: